¿A donde irá mi alma internetera cuando muera?
Muchos se preguntan acerca de lo que hay al otro lado del tunel, igual que como lo hizo Dante en su época para acojonar a los herejes, paganos y blasfemos, al Internet ya le han inventado un Infierno, o algo mas o menos así, en donde caben desde los inocentes que no leen las reglas y FAQs hasta los indeseables usurpadores de identidad y falsas personas, con un circulo especial para los que hablan en el cine y los que acosan a los niños, donde son atormentados personal y eternamente por el malo malísimo.
¿A donde irá a parar nuestra pecadora alma virtual? Menos mal, que twittear aun no es pecado.
Visto en Unreality Magazine

















